Mensajes sobre Políticos
«Los políticos y los pañales se han de cambiar a menudo... y por los mismos motivos.»
Sir George Bernard Shaw
«La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos y aplicar las soluciones equivocadas.»
Groucho Marx.
Un ladrón le dice a su víctima:
- Esto es un atraco, ¡deme todo su dinero!
- Oiga, ¡usted no sabe con quien se esta metiendo! ¡yo soy un político muy influyente!
- En ese caso, ¡devuélvame todo mi dinero!
Se encuentra un político dando un discurso y cuando va a decir qué problemas va a resolver, se oye un rebuzno.
El político enojadísimo grita:
- ¿Quien ha sido?
Y entonces alguien del publico le dice:
- No se preocupe, sólo es el eco.
¿Cómo se resuelven los conflictos internacionales en la ONU?:
1. Si el problema es entre un país pequeño y una superpotencia, el país pequeño desaparecerá.
2. Si el conflicto es entre dos países pequeños, desaparecerá el problema.
3. Si la discusión es entre dos superpotencias, lo que desaparece es la ONU.
En Brasil, Millor Fernandes (humorista, dramaturgo y escritor) lanzó un desafío público con la siguiente pregunta:
- ¿Cuál es la diferencia entre político y ladrón?
Le llamó mucho la atención la siguiente respuesta de un lector:
- Estimado Millor, después de una larga búsqueda llegué a esta conclusión: La diferencia entre un político y un ladrón es que el primero lo elijo yo, y el segundo me elige a mi. ¿Estoy en lo cierto?
Esto fue lo que contestó Millor:
- Apreciado señor, usted es un genio. Es el único que logró encontrar una diferencia.
Un hombre vuela en un globo, cuando de repente, se da cuenta que está perdido, entonces maniobra y desciende lentamente hasta divisar a un señor en medio del campo y le grita:
- ¿Disculpe? ¿Podría Ud. ayudarme? He quedado en verme a las 2:00 p.m. con un amigo, llevo media hora de retraso y no sé donde me encuentro.
- Claro que sí -le contesta el señor-. Se encuentra Ud. en un globo de aire caliente flotando a unos treinta metros de altura, entre los 40 y 43 grados de latitud norte y entre los 58 y 60 grados de longitud oeste.
- ¿Es Ud. militar, verdad? -pregunta el del globo-.
- Sí señor, lo soy... ¿cómo lo adivinó?
- Es simple, porque todo lo que ha dicho es técnicamente correcto, pero prácticamente inútil. Continúo perdido y voy a llegar tarde a mi cita porque no sé que hacer con su información.
- Y Ud. ¿es político? -pregunta el militar-.
- Sí señor. ¿Cómo lo supo?
- Es muy simple. Porque Ud. no sabe ni donde está, ni para dónde va, ha hecho una promesa que no puede cumplir y espera que otro le resuelva el problema. De hecho, se halla exactamente en la misma situación en la que estaba antes de encontrarme, salvo que ahora, por alguna extraña razón... ¡la culpa es mía!
Una estudiante universitaria pensaba que era de izquierdas y estaba a favor de la distribución de la riqueza, que aún ella no había logrado. Le daba vergüenza de que su padre fuera de derechas y de que se opusiera a los programas socialistas. Sus compañeros de facultad le habían asegurado que su papá tenía una filosofía equivocada.
Un día se decidió a hablar con su padre. Le habló del materialismo histórico, de la dialéctica de Marx, tratando de convencer a su padre de lo equivocado que estaba al defender un sistema tan injusto como el que defendía la derecha.
En medio de la conversación su padre le preguntó:
- ¿Cómo te van los estudios?
- Me van bien -respondió la estudiante- tengo un nueve de promedio. Me cuesta mucho, no tengo vida social y duermo poco, pero lo logro.
El padre le pregunta:
- ¿Y a tu amiga Gloria, cómo le ha ido?
La hija respondió muy segura de sí misma:
- Muy mal, Gloria tiene un tres de promedio. Se pasa todo el tiempo de juerga o de tiendas, no estudia y muchas veces ni siquiera asiste a clase. No me extrañaría que repitiera el curso.
El padre mirándola a los ojos, le respondió:
- Entonces busca al Decano y pídele que le transfiera a ella tres de tus nueve puntos, así ambas tendréis un seis. Este sería un justo y equitativo reparto de las notas.
Ella indignada le gritó:
- ¿Por qué? He tenido que trabajar muy duro para lograr mi promedio, mientras que Gloria se ha limitado a no estudiar y a buscar el lado fácil de la vida. No le pienso regalar mi trabajo a otra persona.
Su padre la abrazó cariñosamente y le dijo:
- Hija mía, ¡bienvenida a la derecha!
En una conferencia de prensa le preguntan al Señor Presidente:
- Señor Presidente, ¿es verdad que en la actualidad hay crisis económica?
El presidente le contesta:
- Un estudio de mi gobierno demuestra que realmente sólo hay 6 personas que sufren crisis económica.
Entonces le pregunta otro periodista:
- ¿Quiénes son esas seis personas?
El presidente contesta:
- Yo, tú, él, nosotros, vosotros y ellos.
LOS POLÍTICOS
(Primero léalo en forma normal. Luego léalo desde abajo hacia arriba, línea por línea, comenzando por la última.)
En nuestro partido político cumplimos con lo que prometemos.
Sólo los imbéciles pueden creer que
no lucharemos contra la corrupción.
Porque si hay algo seguro para nosotros es que
la honestidad y la transparencia son fundamentales
para alcanzar nuestros ideales.
Demostraremos que es una gran estupidez creer que
las mafias seguirán formando parte del gobierno
como en otros tiempos.
Aseguramos sin resquicio de duda que
la justicia social será el fin principal de nuestro mandato.
Pese a eso, todavía hay gente estúpida que piensa que
se pueda seguir gobernando con las artimañas de la vieja política.
Cuando asumamos el poder, haremos lo imposible para que
se acaben las situaciones privilegiadas y el tráfico de influencias.
No permitiremos de ningún modo que
nuestros niños tengan una formación insuficiente.
Cumpliremos nuestros propósitos aunque
los recursos económicos se hayan agotado.
Ejerceremos el poder hasta que
comprendan desde ahora que
Somos la «nueva política».
El Peluquero
Un día un vendedor de flores fue al peluquero a cortarse el pelo.
Luego del corte pidió la cuenta y el peluquero le contestó:
- No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario.
El vendedor de flores quedó agradecido y dejó el negocio. A la mañana siguiente, cuando el peluquero fue a abrir el negocio, había una nota de agradecimiento y una docena de rosas esperándolo en la puerta.
Luego entró un policía para cortarse el pelo, y cuando fue a pagar, el peluquero respondió otra vez:
- No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario.
El policía se puso contento y se fue. A la mañana siguiente cuando el peluquero volvió había una nota de agradecimiento y una docena de pasteles esperándolo en la puerta.
Más tarde, un profesor fue a cortarse el pelo y en el momento de pagar, el hombre otra vez respondió:
- No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario.
El profesor con mucha alegría se fue. A la mañana siguiente, cuando el peluquero abrió, encontró una nota de agradecimiento y una docena de libros.
Entonces un político fue a cortarse el pelo y cuando fue a pagar el peluquero nuevamente dijo:
- No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario.
El diputado contento se alejó. Al día siguiente cuando el peluquero fue a abrir el local, había una docena de políticos haciendo cola para cortarse el pelo gratis.